“Todo el proceso fue consensuado y rico en debate de ideas”

Entrevista a Carina Cagnolo, jurado y curadora de la muestra 107 ° Salón Nacional de Artes Visuales que se expone en el Museo Caraffa.

En esta oportunidad, conversaremos sobre sus aristas como jurado de un premio legendario para la plástica como es el caso del 107° Salón Nacional de Artes Visuales y como curadora de la exposición de estos premios en las salas del Museo Caraffa.

Cagnolo es dueña de una laboriosa trayectoria como artista, investigadora, curadora, crítica, entre otros: solo basta escribir su nombre en Google para lluevan entrevistas, C.V. y menciones en distintos espacios y medios de comunicación en relación a las expresiones artísticas.

¿Cuál es tu mirada sobre la producción artística de acuerdo a las obras de 107° Salón Nacional de Artes Visuales?

Carina Cagnolo: Lo que deja el 107° Salón Nacional es, sin dudas, la posibilidad de encontrarnos con una producción artística compleja, de excelencia, donde vemos una multiplicidad de lenguajes y propuestas poéticas. La diversidad de temas, procedimientos técnicos y materialidades enriquece el panorama de las escenas a nivel nacional y regional.

¿Cómo fue tu experiencia como jurado?

C.G.: Excelente. Hicimos una primera selección individual, donde cada uno de los 7 miembros del jurado votamos en un rango de 0 a 3 las 2.300 propuestas. Luego en una reunión en persona, concretamos la selección final de 183 obras para ser expuestas en la Casa Nacional del Bicentenario. Finalmente, una vez colgada la exposición, otorgamos los 27 premios. Todo el proceso fue consensuado y rico en debates de ideas.

Cerámica, dibujo, escultura, fotografía, grabado, instalaciones y medios alternativos, pintura y textil son las categorías que analizó el jurado.
Vale destacar que el Premio es un reconocimiento del Estado Nacional a las producciones de las Artes Visuales de nuestra escena desde 1911. En esta nueva edición, el Salón avanza sobre las demandas que comunica la sociedad y propone estrategias nuevas como accesibles, tal es el caso de la inscripción on line.

En tu texto curatorial, mencionas un avance en la igualdad en relación al cupo entre varones y mujeres y reflexionás sobre continuar propiciando la equidad en las oportunidades entre “Buenos Aires y el interior“. ¿Qué otros “temas” visibiliza esa nueva edición?

C.C.: Efectivamente, en la edición 2018 del Salón el tema de género fue de suma importancia en la valoración del jurado. Por reglamento, el cupo del 50% de varones y 50% de mujeres debía ser respetado, pero esto no fue problemático porque la cantidad y excelencia de las propuestas de artistas mujeres nos permitió movernos con mucha tranquilidad en ese aspecto. Quizás más problemática son las diferencias que existen a la hora de enviar propuestas o incluso las obras, en caso de ser seleccionadas, desde las provincias. Esto es algo sobre lo que hay que trabajar aun más. La presentación de los premiados del Salón en el Caraffa es una señal de gestión en el sentido de acortar las distancias entre regiones y Capital Federal.


¿Cómo fue el proceso de curaduría del 107° Salón Nacional de Artes Visuales en el Museo Caraffa?, ¿qué criterios atendiste?

CC: Al contar con solo 27 obras, los criterios fueron en relación a las características estéticas de las piezas. Sus tamaños, propuestas materiales, formales y cromáticas fueron los criterios generales de disposición en el espacio.

¿Cuáles, pensás, son los desafíos que tiene el Próximo Salón Nacional de Artes Visuales?

C.C.: Intensificar las acciones para federalizar mucho más el Salón Nacional.