El entrenamiento de La Juvenil

Las tecnologías de la comunicación y edición musical permiten a la Orquesta Académica Juvenil experimentar una manera diferente de mostrar los progresos en su preparación.

 

La preparación de la orquesta juvenil se construye sobre dos grandes pilares: la música sinfónica y la música de cámara. En este contexto, la agrupación no detiene su prédica en favor del surgimiento de nuevos talentos, por el contrario, mantiene su disciplina de ensayos individualmente, produce encuentros en plataformas virtuales y genera ediciones que tienen como destino las redes sociales.

El promedio de edad de los integrantes de la orquesta es de 21 años. La agrupación atraviesa un tiempo histórico que seguramente quedará sellado en la memoria de las y los jóvenes instrumentistas, que viven este presente en función de su futuro.

Ejercicio de adaptación

“Al estudio de los elementos técnicos e interpretativos para tocar en una orquesta, el trabajo en la música de cámara es fundamental para los chicos”, afirma Constanza Gutiérrez, quien es coordinadora de la orquesta, es decir, la persona que media entre el director, los instructores y los miembros de la agrupación.

Con el acompañamiento de profesores tutores, la orquesta forma grupo de cámara y de familias de instrumentos que llevan adelante estas grabaciones. “El trabajo en remoto borró la noción de territorio”, reflexiona Constanza Gutiérrez, “a la vez que las redes sociales proyectan a los intérpretes hacia lugares impensados”.

Estas grabaciones están hechas en distintos formatos. Desde un trío para piano, chelo y flauta a la sección de cuerdas o los vientos completas.

 

Los hechos

“Lo interesante es que las obras que los miembros de la orquesta encaran representen un desafío técnico y artístico”, subraya Gutiérrez.

Algunas de las obras abordadas son la célebre Aria sobre la cuerda de sol, de Johann Sebastian Bach, a cargo de la familia de las cuerdas, mientras que la familia de los vientos editó un arreglo musical de Libertango, de Astor Piazzolla, escrito y editado por Marcelo Conca, instructor de los bronces.

En formato más chico, otra de las producciones que están circulando es el movimiento -allegro moderato- del Trío para piano, flauta y chelo de Carl María von Weber, interpretado por Natalia Martínez en flauta, Luis Palacios Arana en chelo, y Camina Acebedo en piano. Luis Palacios Arana es miembros de la orquesta e instructor de chelos, su rol consiste en dar clases sobre aspectos orquestales y grupos de cámara. La edición de este trabajo es de Palacios Arana y Flor Sarabia.

“Las ganas de trabajar que tienen las chicas y los chicos de la orquesta se adapta a las circunstancias y estamos seguro que aquí comienza una nueva etapa”, concluye Constanza Gutiérrez.

El último trabajo de edición en remoto realizado por “la Académica Juvenil” es el primer movimiento -allegro- del Divertimento en re K. 136, que ahora compartimos.

 

La música

 

Libertango, de Astor Piazzolla

Divertimento, de Mozart

Trío para piano, chelo y flauta, de Carl María von Weber

 

Aria para la cuerda de sol, de Bach

Cuarteto de cuerdas de Haydn