​Alas de una pasión​

Una muestra y un documental echan luz sobre la relación entre la joven actriz y aviadora Myriman Stteford y el excéntrico escritor y político Raúl Barón Biza.

Camino a la ciudad de Alta Gracia, se erige una intrigante figura de cemento de líneas puras, que pareciera fundirse con el cielo. El monumento representa el ala de un avión, y fue emplazado a la vera de la ruta que conduce a la ciudad del valle de Paravachasca, en 1937, por el viudo Raúl Barón Biza, como un homenaje a su esposa, Myriam Stefford, quien murió el 26 de agosto de 1931 tras sufrir un accidente aéreo en el avión que piloteaba.

Myriam Stefford era el nombre artístico de la actriz Rosa Martha Rossi Hoffman. Nació en Suiza. Actuó en teatro y en cine, pero alcanzó un escaso renombre. En Italia contrajo matrimonio con acaudalado político y autor argentino, Raúl Barón Biza.

Stefford y Barón Biza compartían la atracción por la aviación. Juntos unieron por aire Buenos Aires con Río de Janeiro, y concretaron un circuito por 14 capitales de Argentina a bordo del Chingolo I. Luego de dos aterrizajes de emergencia, en Santiago del Estero y en Jujuy, Myriam siguió la travesía en el aire con otro copiloto, Luis Fuchs, con destino a San Juan en el biplaza Chingolo II. La audaz joven, de solamente 26 años de edad, murió cuando la máquina que piloteaba cayó a tierra en un pequeño pueblo minero, ubicado a 150 kilómetros de San Juan, Marayes.

El Paseo Cultural del Buen Pastor -Av. Hipólito Yrigoyen 325-, dependencia de la Agencia Córdoba Cultura, está exhibiendo la muestra ¿Un monumento al amor? Sobrevuelo sobre la vida y muerte de Myriam Stefford, que contiene reproducciones de diarios, fotografías, pinturas y el motor del avión que sufrió el accidente que terminó con la vida la joven piloto. La muestra anticipa el estreno del documental Agosto final, dirigido por Eduardo Sánchez y producido por Pepe Tobal.

— ¿Qué razón lo motivó a realizar el documental?
Eduardo Sánchez: La historia me parece que es cautivante por sí misma, fue una historia de amor, de pasión. Yo tengo un vínculo con uno de los personajes que me lleva a contarla desde un lugar distinto en primera persona. Investigando, atravesando esta historia, recorriéndola y tratando de encontrar alguna respuesta a los interrogantes con los que empieza el documental.

— ¿Por qué cree qué esta historia sigue generando interés, tanto en el periodismo como en la ficción?
Pepe Tobal: Yo creo que es un mito para mucha gente. Me asombra la gente joven que conoce esta historia. Conoce algo o una parte de la historia de Stefford y Barón Biza, pero no hay nadie que haya dejado de ver el ala, que es el mausoleo más alto que hay en Argentina -tiene 82 metros-. Todas las dudas que hay alrededor de Stefford y Barón Biza están traducidas en el documental. Se ha hecho un trabajo serio y prolongado. hemos filmado en Europa, en Alemania, Italia, y en Suiza, en el desierto de San Juan, viajamos a Buenos Aires. Se ha trabajado en profundidad.

— ¿A qué fuentes documentales acudió para recopilar el material exhibido aquí?
Pepe Tobal: En primer lugar, la idea de la muestra fue una idea de Jorge Álvarez, quien está a cargo del Paseo del Buen Pastor. Nosotros somos productores de contenidos audiovisuales de películas, de series, no somos curadores de muestras, pero tomamos el desafío porque nos pareció interesante y porque podría reflejar de alguna manera todos esos años de investigación. Para llegar a esta exposición, hemos tomando contacto con gente muy generosa que nos ha facilitado materiales, el motor del Chingolo II, por ejemplo. Especialmente, el Aeroclub Córdoba nos ha presto los cuadros que están exhibidos. La Agencia Córdoba Cultura y el Instituto Nacional de Cine también nos ayudaron, por otro lado, a concretar el documental.

 

 

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Para visitar
¿Un monumento al amor? Sobrevuelo sobre la vida y muerte de Myriam Stefford está exhibida en la Galería del Paseo de Buen Pastor, de lunes a domingos de 10 a 20, con entrada gratuita. Cierra el domingo 4 de septiembre.